Puig de Sa Morisca es un yacimiento de la cultura talayótica ubicado en la localidad de Santa Ponsa, perteneciente al municipio español de Calviá en Mallorca, la mayor de las Islas Baleares. Está formado por un conjunto de diferentes estructuras situadas principalmente en una pequeña elevación montañosa, en cuya cumbre se encuentran los restos de un talayot circular de nueve metros de diámetro que, al mismo tiempo, presenta unos murallones discontinuos que defienden sus puntos de acceso más vulnerables. Contiene restos de un conjunto de habitaciones de indeterminado número que se extienden al pie de la colina, junto a un murallón ciclópeo que formaba un segundo recinto defensivo. En 2002 se adaptó y puso en valor por la consejería de turismo del gobierno balear y por el ayuntamiento del municipio, formando un parque arqueológico de 35 hectáreas de extensión abierto al público. Aunque el origen del asentamiento no es preciso, muchos arqueólogos piensan que pertenece a la Edad de Hierro, (durante el periodo talayótico inicial) y que especialmente fue habitado entre el año 800 a. C. hasta 123 d. C. cuando se llevó a cabo la conquista de la isla por el Imperio Romano. Es probable que, durante el recorrido hacia la capital de la isla, las tropas de Jaime I ocupasen la cima de este monte como primer objetivo militar, ya que desde este montículo se controla una amplia zona. En el mismo lugar, un equipo de arqueólogos descubrió en 2008 en un contexto del siglo XIII, un pequeño escudo de metal con un blasón que se estima de los caballeros Togores, junto a otros restos musulmanes. En un radio de diez kilómetros se han localizado más de quince yacimientos, nueve restos arquitectónicos de interés etnológico y una amplia representación de comunidades vegetales presentes en el archipiélago Balear. Desde la cima de la montaña se divisa una amplia vista panorámica lo cual explica la elección del lugar por sus antiguos pobladores. Además, se encuentra rodeado por un pequeño bosque de tipo mediterráneo de pinos (Pinus halepensis) y de un sotabosque formado por matas (Pistacia lentiscus), guirnalda (Lavandula dentata), estepa blanca (Cistus albinus) y botja de cuques (Anthyllis cytisoides). En la urbanización Son Ferrer, (unos dos kilómetros campo a través) se encuentran los restos de un túmulo (o turriforme escalonado) y también de una cueva sepulcral de unos seis…