El castillo de Aviados es una fortaleza española situada sobre la localidad homónima, en el municipio de Valdepiélago, en León. Fue propiedad de la Casa de Guzmán, y resultó destruido por orden del rey Carlos I de España al término de la revuelta comunera, como castigo a la participación en esta de sus propietarios, en especial Ramiro Núñez de Guzmán, al que consideraba principal organizador y responsable del alzamiento comunero. Situado en una posición inexpugnable sobre una gran roca caliza, constaba de tres recintos amurallados rodeando un torreón rectangular en la cima, siendo considerado uno de los castillos más fuertes y seguros de León. Se halla totalmente en ruinas.