El Grado en Maestro/a en Educación Infantil habilita para ejercer la docencia en la etapa 0-6 años, dividida en dos ciclos (0-3 y 3-6). Es una titulación profesionalizante y regulada: el plan está fijado por la Orden ECI/3854/2007, que marca módulos de formación básica (psicología del desarrollo, sociología de la educación, organización del centro), un módulo didáctico-disciplinar (didácticas de la lengua y la lectoescritura, de las matemáticas, del conocimiento del entorno natural y social, de la música, de la plástica y de la psicomotricidad) y un Prácticum extenso con TFG. No es una carrera de contenidos teóricos avanzados, sino de dominio de la didáctica de cada área aplicada a niños muy pequeños, gestión del aula, atención a la diversidad y relación con las familias.
Lo que de verdad se aprende es cómo construir aprendizaje a través del juego, el cuento, el rincón y el proyecto; cómo estimular el lenguaje, la motricidad fina y gruesa y la autonomía; cómo detectar dificultades de aprendizaje o de desarrollo a una edad temprana; y cómo programar por competencias respetando los ritmos madurativos. Buena parte del peso recae en las prácticas en escuelas infantiles y colegios, donde el estudiante asume aula real bajo tutela.
La mayoría de universidades ofrecen menciones que se cursan en 3º-4º y dan especialización: Lengua Extranjera (Inglés / aulas bilingües), Música, Educación Física, Audición y Lenguaje o Pedagogía Terapéutica (Educación Especial). La mención de Inglés es la más demandada porque abre la enseñanza bilingüe y los colegios internacionales. Es una carrera muy feminizada y con una de las notas de corte más bajas de su rama en muchas universidades, aunque en campus muy demandados (País Vasco, Sevilla, Zaragoza) supera el 9,5 e incluso roza el 10,2 por la presión de plazas.