La Educación Social es un grado de 4 años (240 ECTS) que forma a profesionales de la intervención socioeducativa: personas capacitadas para acompañar, educar y promover la autonomía de colectivos en situación de dificultad o riesgo de exclusión (menores en protección y reforma, personas con discapacidad, mayores, población migrante, personas sin hogar, personas con adicciones, mujeres víctimas de violencia, etc.). No es una carrera de educación reglada como Magisterio: el educador social trabaja sobre todo en lo no formal y comunitario, mediando, diseñando proyectos y dinamizando recursos.
El plan de estudios combina tres bloques: fundamentos teóricos (Pedagogía Social, Psicología del Desarrollo, Sociología, Antropología, Filosofía de la Educación), metodología de la intervención (Diseño, Desarrollo y Evaluación de Proyectos Socioeducativos, Animación Sociocultural, Mediación, Educación de Personas Adultas, Didáctica) y ámbitos concretos (infancia y adolescencia en riesgo, gerontología social, discapacidad, drogodependencias, exclusión, educación intercultural). Es habitual cursar también asignaturas de política social, servicios sociales y legislación, además de estadística e investigación socioeducativa.
El núcleo práctico es muy potente: la mayoría de planes incluyen entre 36 y 45 ECTS de Prácticum (600-900 horas) en servicios sociales, fundaciones, centros de menores, residencias o entidades del tercer sector, repartidas en 3.º y 4.º, más un Trabajo Fin de Grado. Es una titulación marcadamente vocacional, con fuerte componente relacional y de trabajo en equipo, donde la madurez emocional y la capacidad de gestionar situaciones humanas duras pesan tanto como el expediente.