Farmacia es un grado de la rama de Ciencias de la Salud que forma profesionales expertos en el medicamento: su diseño, síntesis, formulación, análisis, acción en el organismo y dispensación. Es una profesión sanitaria regulada con directiva europea propia, lo que fija un mínimo de 300 créditos ECTS y al menos cinco años de duración o un periodo equivalente, además de un semestre obligatorio de prácticas tuteladas en oficina de farmacia o servicio de farmacia hospitalaria. En España casi todas las facultades imparten el grado en 5 cursos (300 ECTS).
El plan de estudios tiene una base científica muy fuerte en los primeros años (química general, química orgánica, química analítica, físico-química, anatomía, fisiología, bioquímica, botánica y microbiología) y va virando hacia lo aplicado y clínico en los cursos superiores: farmacología, farmacognosia, química farmacéutica, tecnología farmacéutica (galénica), farmacia clínica, atención farmacéutica, toxicología, legislación y bromatología/nutrición. No es solo "la farmacia de la esquina": habilita para la oficina de farmacia, pero también para la industria farmacéutica, el análisis clínico, la farmacia hospitalaria, la investigación, la salud pública y la regulación de medicamentos.
A diferencia de Medicina, Farmacia no exige obligatoriamente una residencia FIR para ejercer: el propio grado, una vez colegiado, habilita para dispensar en oficina de farmacia. La especialización (FIR para hospitalaria, máster para industria o análisis) es lo que abre los itinerarios mejor pagados. Es una carrera con muy buena empleabilidad y baja tasa de paro, pero con un techo salarial en oficina de farmacia limitado por convenio salvo que se acceda a la titularidad (ser propietario de la farmacia) o a la industria.