La Logopedia es un grado universitario de 4 años (240 ECTS) de la rama de Ciencias de la Salud que forma al profesional sanitario encargado de prevenir, evaluar, diagnosticar y tratar los trastornos de la comunicación humana: el lenguaje (oral y escrito), el habla, la voz, la audición y las funciones orales no verbales como la deglución (disfagia) y la respiración. Es una profesión sanitaria regulada (Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias), lo que significa que para ejercerla legalmente hace falta el título oficial.
Lo que se estudia combina una base biomédica fuerte con psicología del lenguaje y técnica clínica. En los primeros cursos se ven Anatomía y Fisiología de los órganos de la audición y el lenguaje, Neurofisiología, Lingüística aplicada, Procesos cognitivos y Psicología del desarrollo y adquisición del lenguaje. A partir de segundo y tercero el peso se desplaza a la evaluación y la intervención: Neuropsicología, Psicopatología del lenguaje, Patología de la audición y la voz, Afasias, Disartrias, Trastornos del Desarrollo del Lenguaje (TDL), Sistemas Alternativos y Aumentativos de Comunicación (SAAC), terapia miofuncional y disfagia.
El perfil de paciente va del niño con un trastorno del lenguaje o un retraso del habla, al adulto con afasia tras un ictus, la persona con párkinson o ELA, el paciente laringectomizado, la persona mayor con disfagia o el profesional de la voz (docentes, cantantes). Es una carrera muy vocacional y aplicada: gran parte del aprendizaje real ocurre en las prácticas externas (Prácticum), donde el estudiante trata pacientes reales bajo supervisión. La salida más habitual es el ámbito privado (consulta propia o gabinetes), seguida de la sanidad, la atención temprana, la educación especial y el ámbito sociosanitario (geriátricos, daño cerebral).