La Podología es un grado universitario de 4 años (240 ECTS) que forma profesionales sanitarios especializados en el diagnóstico, tratamiento y prevención de las patologías y alteraciones del pie y sus repercusiones en el aparato locomotor. Es una profesión sanitaria regulada con competencias propias: el podólogo explora, diagnostica, prescribe (dentro de su ámbito), realiza tratamientos quiropodológicos (uñas encarnadas, durezas, helomas), confecciona ortesis plantares (plantillas a medida) y practica cirugía podológica menor (por ejemplo cirugía ungueal y de partes blandas con anestesia local).
Durante la carrera se estudia una base biomédica fuerte (Anatomía humana y del aparato locomotor, Fisiología, Bioquímica, Microbiología, Farmacología) y luego un bloque muy específico de la profesión: Biomecánica y Patomecánica podológica, Quiropodología, Ortopodología (diseño y fabricación de plantillas), Patología podológica, Podología física, Podología deportiva, Podología preventiva y comunitaria, y Cirugía podológica I y II. Es una titulación con mucho componente práctico: se trabaja con cadáveres/anatomía real desde primero y con pacientes reales en las clínicas universitarias desde segundo curso.
A diferencia de Medicina o Enfermería, el podólogo tiene un campo de trabajo muy delimitado pero con autonomía profesional plena: la gran mayoría acaba ejerciendo por cuenta propia, abriendo o trabajando en clínicas podológicas privadas. Es una de las titulaciones sanitarias con mayor tasa de autoempleo de toda la universidad española.