
El monumento que sobrevivió al franquismo: historia obrera en bronce y piedra en pleno Eixample
El monumento «A Francesc Layret» es una escultura pública situada en la Plaça de Goya del barrio de Sant Antoni (Eixample), a escasos 200 metros de la Plaça de la Universitat. Fue creado por el escultor Frederic Marès en estilo Noucentista, combinando bronce y piedra de Montjuïc, e inaugurado el 20 de abril de 1936 por el president de la Generalitat Lluís Companys y el alcalde Carles Pi i Sunyer en homenaje al abogado laboralista Francesc Layret i Foix (1880-1920), asesinado por pistoleros del Sindicato Libre. La composición escultórica se articula en torno a una figura femenina en bronce que alza un brazo portando una antorcha encendida, símbolo de la lucha por la libertad. A sus espaldas, tres figuras en piedra representan a un obrero industrial, un campesino y una madre joven con su hijo, evocando las clases populares que Layret defendió. En el pedestal de piedra se incrusta un medallón en bronce con el retrato del abogado. Tras la Guerra Civil, el régimen franquista ordenó su demolición. Gracias al arquitecto municipal Joaquim Vilaseca i Rivera, las piezas fueron desmontadas y ocultadas en un almacén municipal durante casi cuatro décadas. El 27 de mayo de 1977, recién llegada la democracia, el monumento fue reinstalado en su emplazamiento original, convirtiéndose en uno de los primeros actos de recuperación de la memoria histórica en Barcelona. Hoy es un espacio público de acceso libre, integrado en la trama urbana del Eixample, a pasos del Mercat de Sant Antoni y de la MACBA. Recorrer sus figuras es hacer una pequeña clase magistral de historia social catalana del siglo XX.
Cualquier hora del día; la luz de la tarde resalta los volúmenes de la escultura en bronce
Combínalo con el Mercat de Sant Antoni (a 5 min a pie) para un café o vermut de barrio, y con el MACBA si te apetece arte contemporáneo en el mismo paseo
Acceso libre en todo momento (espacio público al aire libre)