El Grado en Bellas Artes es una titulación de 4 años (240 ECTS) de la rama de Artes y Humanidades centrada en la creación artística y la cultura visual contemporánea. No es un grado teórico de historia del arte, sino eminentemente práctico y de taller: el estudiante produce obra propia desde primero. Los pilares clásicos son el dibujo, la pintura, la escultura y el grabado/obra gráfica, a los que se suman lenguajes contemporáneos como la fotografía, el vídeo y los medios audiovisuales, la performance, la instalación y, cada vez más, el arte digital y multimedia.
El plan combina asignaturas instrumentales (procedimientos del dibujo, color, técnicas escultóricas, técnicas de grabado, anatomía morfológica, geometría/sistemas de representación) con materias conceptuales y de contexto (historia del arte, estética, teoría del arte contemporáneo, proyectos artísticos). En los últimos cursos el alumno se especializa por itinerarios o menciones (por ejemplo arte y tecnología, conservación-restauración en algunas facultades, diseño, imagen, o creación pictórica/escultórica) y desarrolla un cuerpo de obra coherente que culmina en el Trabajo Fin de Grado, normalmente una serie de obra propia defendida ante tribunal.
Es importante entender que Bellas Artes forma artistas y creadores visuales, no técnicos con un puesto predefinido. La empleabilidad depende mucho de cómo cada estudiante oriente su perfil: docencia (con el Máster de Profesorado), diseño e ilustración, industria audiovisual y videojuegos, gestión cultural, conservación-restauración, o la carrera artística independiente. El grado da una base muy amplia pero poco encauzada hacia un único oficio, lo que es su mayor virtud (versatilidad) y su mayor riesgo (dispersión laboral).