El Grado en Geología estudia la Tierra como sistema: su composición, su estructura interna, los procesos que la modelan (tectónica de placas, vulcanismo, sedimentación, erosión) y su historia a lo largo de 4.500 millones de años. No es "estudiar piedras": combina química, física y biología aplicadas al planeta, con un peso muy fuerte del trabajo de campo. Buena parte del aprendizaje ocurre fuera del aula, identificando rocas y minerales en afloramientos, levantando columnas estratigráficas y cartografiando terreno con brújula, GPS y software SIG.
El plan de estudios se organiza en torno a seis grandes áreas: Cristalografía y Mineralogía (identificación de minerales, redes cristalinas, microscopía de luz polarizada), Petrología y Geoquímica (origen y clasificación de rocas ígneas, sedimentarias y metamórficas), Estratigrafía y Sedimentología (registro de las cuencas sedimentarias), Paleontología (fósiles y reconstrucción de ambientes antiguos), Geodinámica externa (procesos superficiales, hidrogeología, riesgos) y Geodinámica interna (estructura, sismología, tectónica). A esto se suman herramientas transversales: cartografía geológica, geofísica, teledetección y SIG.
Es una carrera de ciencias "de campo y de laboratorio" a partes iguales, muy vocacional, con grupos pequeños y un fuerte componente práctico. La salida natural es la consultoría geotécnica y medioambiental, la hidrogeología, los recursos minerales y energéticos, la geofísica y la docencia o investigación. Conviene saber de entrada que en España es un sector relativamente pequeño y que muchos titulados acaban especializándose vía máster o emigrando a países con minería e hidrocarburos potentes.