El grado en Historia del Arte estudia la producción artística humana (arquitectura, escultura, pintura, artes decorativas, fotografía, cine y arte contemporáneo) desde la Prehistoria hasta hoy, situándola en su contexto histórico, social, religioso y económico. No es un grado para aprender a hacer arte (eso es Bellas Artes), sino para saber analizarlo, datarlo, atribuirlo, interpretarlo y conservarlo. El núcleo del plan de estudios recorre cronológicamente la historia del arte (arte antiguo y clásico, medieval, moderno del Renacimiento al Barroco, y contemporáneo) más bloques transversales de teoría del arte, estética, iconografía e iconología, técnicas artísticas y patrimonio.
La parte más característica y exigente es aprender a "leer" una obra: análisis formal (composición, luz, color, perspectiva), identificación de estilos y escuelas, lectura iconográfica (reconocer temas mitológicos, bíblicos y alegóricos con repertorios como la Biblia, Ovidio o Ripa) y la metodología historiográfica (Panofsky, Wölfflin, Warburg). Se trabaja mucho con imágenes, comentario de obra, fuentes documentales y, cada vez más, herramientas digitales de catalogación e historia del arte digital.
Es un grado de letras puras con muchísima lectura, memoria visual y redacción, e idiomas (especialmente inglés, italiano, francés o alemán para acceder a la bibliografía y para investigar). Suele incluir salidas de campo a museos, yacimientos y monumentos, y prácticas externas en museos, fundaciones, archivos o galerías. Es de los grados con la nota de corte más baja de España (5,0 en las 24 universidades públicas del archivo), lo que lo hace muy accesible pero también muy poco selectivo: entra casi cualquiera con el Bachillerato aprobado y la EBAU superada.