El Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales (GITI) es una ingeniería generalista de la rama industrial: forma profesionales con base sólida en mecánica, electricidad, electrónica, automática, materiales, energía y organización industrial, sin especializarse de entrada en una sola tecnología. Son 240 ECTS en cuatro cursos. A diferencia de los grados de Ingeniería Mecánica, Eléctrica o Electrónica (más especializados), el GITI toca todas esas ramas, lo que da una visión transversal de la industria y mucha flexibilidad para luego decidir hacia dónde orientarse.
El plan típico se estructura en un bloque de formación básica (cálculo, álgebra, física, química, expresión gráfica, informática), un bloque común de la rama industrial (resistencia de materiales, termodinámica y transmisión de calor, mecánica de fluidos, teoría de máquinas y mecanismos, electrotecnia, electrónica, automática y regulación, tecnología de fabricación, ciencia de materiales) y un bloque de tecnologías industriales con menciones u optatividad en energética, mecánica-construcción, electricidad-electrónica, química industrial u organización y producción. Termina con prácticas en empresa y un Trabajo Fin de Grado (normalmente 12 ECTS).
Un punto clave: el GITI está diseñado como grado de acceso directo al Máster Universitario en Ingeniería Industrial (profesión regulada de Ingeniero Industrial, Orden CIN/311/2009). Por sí solo el grado NO da las atribuciones plenas de ingeniero industrial; para firmar proyectos de alto alcance y dirigir obras o instalaciones industriales con esa habilitación hace falta el máster habilitante. Aun así, con el grado ya se accede a la mayoría de puestos técnicos en industria, energía, automoción, consultoría y producción.