El Grado en Matemáticas es una titulación de la rama de Ciencias centrada en el razonamiento abstracto, la demostración rigurosa y la modelización de problemas. No es una continuación ampliada de las matemáticas de bachillerato: el salto cualitativo está en pasar del cálculo mecánico (resolver integrales, derivar) a demostrar teoremas con rigor lógico. Desde primer curso se trabaja con definiciones formales (épsilon-delta en Análisis, axiomática de espacios vectoriales en Álgebra Lineal) y se aprende a construir y validar demostraciones, que es la competencia nuclear de la carrera.
El plan de estudios típico (4 años, 240 ECTS) se vertebra en cinco grandes bloques que se entrelazan curso a curso: Análisis Matemático (de una y varias variables, complejo, ecuaciones diferenciales, análisis funcional, medida e integración de Lebesgue), Álgebra (lineal, estructuras algebraicas como grupos/anillos/cuerpos, álgebra conmutativa), Geometría y Topología (topología general, geometría diferencial de curvas y superficies), Probabilidad y Estadística (inferencia, procesos estocásticos) y Métodos Numéricos / Computación (análisis numérico, programación científica en Python, C o R). Muchos planes incorporan optatividad en cuarto hacia perfiles de matemática pura, estadística, investigación operativa o computación.
La carrera forma un perfil muy demandado precisamente por lo que NO es: no enseña una herramienta concreta que caduca, sino la capacidad de abstraer, formalizar y resolver problemas complejos. Esa transferibilidad explica que los matemáticos acaben en banca cuantitativa, ciencia de datos, criptografía, actuariado, docencia o investigación, casi siempre tras una especialización posterior (máster o certificación). El precio del crédito en universidad pública ronda los 680-1.170 EUR el primer año según la comunidad autónoma.