El Grado en Ingeniería Alimentaria forma profesionales capaces de diseñar, gestionar y optimizar los procesos industriales de la cadena alimentaria: desde la recepción de materias primas (cárnicas, lácteas, cereales, aceites, vegetales, vino) hasta el envasado y la distribución del producto final. La titulación combina bases científicas sólidas (química, microbiología, bioquímica, termodinámica) con ingeniería aplicada (operaciones unitarias de transferencia de calor y masa, ingeniería del frío, instalaciones industriales) y gestión (calidad, seguridad alimentaria, economía empresarial).
En España solo la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC, Barcelona) y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) imparten este grado bajo el nombre exacto de Ingeniería Alimentaria, con notas de corte bajas (7,0-7,5 en 2025) que reflejan una demanda moderada. Existen titulaciones análogas en muchas otras universidades con denominaciones distintas: Ingeniería Agroalimentaria, Ciencia y Tecnología de los Alimentos (CTA), Ingeniería de las Industrias Agrarias y Alimentarias, e Innovación de Procesos y Productos Alimentarios. El mercado laboral no distingue estrictamente entre estos grados: todos compiten en los mismos puestos.