El Grado en Ingeniería Civil (240 ECTS, 4 años) forma a los profesionales que conciben, proyectan, calculan, construyen y conservan las infraestructuras de un país: carreteras y autovías, puentes y viaductos, presas, puertos, ferrocarriles, túneles, redes de abastecimiento y saneamiento de agua, depuradoras y obras de defensa frente a inundaciones. Es el heredero directo de la antigua Ingeniería Técnica de Obras Públicas (ITOP) y un grado de rama de Ingeniería y Arquitectura con fuerte carga de física, matemáticas y cálculo aplicado.
Los dos primeros cursos son una base científico-técnica dura: Cálculo, Álgebra, Física, Mecánica, Resistencia de Materiales, Geología aplicada y Topografía. A partir de tercero el grado se especializa en las disciplinas propias de la obra civil: Teoría de Estructuras, Hormigón Armado y Pretensado, Estructuras Metálicas, Geotecnia y Cimentaciones, Hidráulica e Hidrología, Ingeniería del Terreno, Caminos y Carreteras, Ferrocarriles, Obras Hidráulicas (presas y canales), Ingeniería Sanitaria y Ambiental, y Procedimientos de Construcción. Casi todas las universidades ofrecen menciones o intensificaciones (Construcciones Civiles, Hidrología, Transportes y Servicios Urbanos) que fijan las atribuciones profesionales del titulado.
Es una profesión regulada: para firmar proyectos y dirigir obras hay que estar colegiado (Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, CITOP). El Grado en Ingeniería Civil habilita para la profesión de Ingeniero Técnico de Obras Públicas, con atribuciones plenas dentro de la especialidad cursada. Las grandes obras de mayor complejidad y los proyectos sin límite de especialidad corresponden al Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, título que se obtiene cursando después el Máster en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos.