La Ingeniería de Organización Industrial (GIOI) es una ingeniería que se sitúa en la frontera entre la técnica industrial y la gestión empresarial. A diferencia de la Ingeniería de Tecnologías Industriales (más centrada en máquinas, materiales y energía) o la Mecánica/Electrónica, aquí el objeto de estudio es el sistema productivo completo: cómo organizar fábricas, cadenas de suministro, almacenes, plantillas y procesos para que produzcan más, mejor y más barato. Se estudia ingeniería de base (cálculo, álgebra, física, estadística, dibujo técnico, tecnología de materiales y procesos de fabricación) y, sobre esa base, las disciplinas propias de la organización: investigación operativa, dirección de operaciones, gestión de la producción, logística y cadena de suministro, gestión de la calidad (Lean, Six Sigma), gestión de proyectos, sistemas de información para la empresa (ERP) y dirección y economía de la empresa.
Es una ingeniería híbrida: el titulado entiende el lenguaje del taller (planos, tolerancias, tiempos de ciclo, mantenimiento) pero también el del despacho (costes, plazos, KPIs, planificación de la demanda). Por eso encaja bien en perfiles puente entre producción y dirección: planificador de producción, ingeniero de procesos/mejora continua, técnico de calidad, responsable de logística o consultor de operaciones. Asignaturas muy características del grado son la Investigación Operativa (optimización con programación lineal, modelos de colas, simulación), la Dirección de Operaciones y Producción, la Logística y la Gestión de la Calidad.
No es la ingeniería con la matemática más dura del catálogo industrial (pesa menos la física avanzada y el cálculo de estructuras o circuitos que en Industriales puras), pero sí incorpora mucha estadística, optimización y modelización de procesos, además de una capa importante de gestión y economía que otras ingenierías apenas tocan. El perfil que mejor encaja es alguien al que le gusta la industria pero también organizar, optimizar y tomar decisiones con datos.