El Grado en Ingeniería Química Industrial forma profesionales capaces de diseñar, optimizar y operar procesos en los que la materia se transforma mediante reacciones químicas o físicas a escala industrial. El núcleo del plan de estudios combina ciencias básicas (Cálculo, Álgebra, Física, Química General, Termodinámica) con ingeniería de procesos (Operaciones Unitarias, Reactores Químicos, Transferencia de Calor y Masa, Ingeniería de la Separación) y una vertiente industrial (Control de Procesos, Diseño de Plantas Químicas, Gestión de la Seguridad y el Medioambiente).
A diferencia del Grado en Química, cuyo enfoque es más científico y de investigación de laboratorio, la Ingeniería Química Industrial pone el acento en el escalado de procesos, la rentabilidad de las operaciones y la seguridad en instalaciones que manejan sustancias peligrosas a grandes caudales. El graduado sabe simular procesos con herramientas como Aspen Plus o HYSYS, dimensionar equipos (reactores, columnas de destilación, intercambiadores) y elaborar estudios de viabilidad técnico-económica.
El itinerario formativo incorpora también contenidos de gestión de proyectos, gestión ambiental (ISO 14001), prevención de riesgos laborales y economía circular, lo que da al titulado un perfil muy alineado con los requisitos actuales de la industria química, farmacéutica, petroquímica y de energías renovables. Las prácticas en empresa, obligatorias en la mayoría de las universidades que imparten el grado, suelen realizarse en industrias del sector en los que España es especialmente fuerte: el Polo Químico de Tarragona, la refinería de Repsol en Cartagena, el sector farmacéutico catalán o el agroalimentario andaluz.